La edición de Fruit Attraction 2026 celebrada en IFEMA MADRID (España) sigue consolidado su posición como un punto de encuentro para el sector hortofrutícola internacional. En este sentido, lo hace bajo el marco de un mercado globalizado donde la producción vegetal, la poscosecha y la logística operan a gran escala. Y también, donde las tecnologías aplicadas a los cultivos, marcan el ritmo de la rentabilidad y la calidad de los productos frescos.
En este escenario, JISA ha estado presente en él, siguiendo de cerca las tendencias que marcan el desarrollo agrícola a nivel internacional. Hay que destacar que, este entorno profesional permite comprobar cómo la innovación en fertilización, los microorganismos beneficiosos, los bioestimulantes, los mejoradores de suelo y el biocontrol, se integran en los protocolos de los productores de todo el mundo, un área de trabajo donde nuestra compañía centra su labor de investigación, innovación y desarrollo tecnológico
Fruit Attraction 2026 en el mercado agrícola global
Los datos registrados por la organización reflejan la dimensión de este evento. La asistencia ha superado los 121.000 profesionales procedentes de más de 150 países, reuniendo a 2.500 empresas expositoras en una superficie de 162.000 metros cuadrados. Estos números, junto con un impacto económico estimado en 419 millones de euros para la ciudad de Madrid, evidencian el dinamismo de la industria auxiliar agroalimentaria.
Para el sector español, que representó el 51 % de los expositores, la feria sirve de escaparate para mostrar su fortaleza productiva. España mantiene un volumen de producción que ronda los 24,64 millones de toneladas anuales, destinando gran parte a la exportación.
Este nivel de eficiencia técnica en las prácticas agrícolas se establece en todo el ecosistema de la producción: sistemas de riegos precisos, gestión del suelo, sustratos adaptados, equipos y programas informáticos (con apoyo de IA), así como programas de nutrición, bioestimulación y biocontrol avanzados, permiten obtener producciones rentables y abastecer así a los mercados internacionales con plenas garantías.
I Simposio Internacional de la Patata
En esta edición de Fruit Attraction 2026, la patata ha sido designada como Producto Estrella. Se trata de un cultivo de gran relevancia para la seguridad alimentaria mundial que, a pie de campo, presenta retos técnicos concretos para los agricultores.
Vinculado a este Producto Estrella, se ha celebrado el I Simposio Internacional de la Patata. Organizado en el marco de la feria, reunió a productores, técnicos e investigadores para debatir sobre la situación de su comercio, la sanidad vegetal y las herramientas disponibles para su manejo.
Porque cultivar patatas con buenos rendimientos comerciales y calibres homogéneos precisa de un programa de nutrición vegetal calibrado. Para ello, además del trabajo realizado en la mejora genética como base, el aporte de abonos foliares, correctores de carencias con complejos orgánicos y soluciones bioestimulantes específicas, resulta de gran ayuda para optimizar la tuberización y la calidad final del producto, líneas de formulación en las que nuestra tecnología JISA posee una aplicación directa y con resultados contrastados.

La transferencia tecnológica en bioestimulación y biocontrol
Como hemos avanzado, uno de los ejes de mayor interés para los responsables de explotaciones agrícolas es la evolución de los insumos especializados. Bajo este marco, la feria también sirve como plataforma para la transferencia de conocimientos técnicos, prestando especial atención a la aplicación de agronutrientes avanzados, bioestimulantes agrícolas de origen microbiano y no microbiano, así como productos de biocontrol.
Se trata de una tecnología más eficiente agronómica y medioambientalmente, pero compleja a la hora de su aplicación para conseguir los resultados deseados. Aquí, conceptos como dosis y momento de aplicación dejan de ser acciones aisladas, para formar parte de una gestión mucho más compleja y donde, la participación activa del técnico se hace imprescindible.
Es aquí y como ejemplo, donde el equipo técnico comercial de JISA, ayuda a sus clientes a gestionar estos insumos teniendo en cuenta el estado del suelo, de la especie y variedad cultivada, momento fenológico e incluso la climatología reinante, porque los factores que inciden en el buen desarrollo de una planta forman parte de un todo.
Además, esta tecnología, tal y como Fruit Attraction muestra en su marco de globalización, también debe adaptarse a diferentes cultivos y sistemas del mismo (como agricultura regenerativa, ecológica, etc.) y zonas climáticas, consecuencia de una agricultura desarrollada en diferentes continentes y países, lo que avala el conocimiento tecnológico y su transferencia como garantía de eficacia.
Reconocimiento a la innovación del sector hortofrutícola
Poniendo la mirada en la innovación en otras áreas agro, el seguimiento de los Innovation Hub Awards ofreció una perspectiva clara sobre las vías de desarrollo de la industria. En esta edición se premiaron diferentes propuestas orientadas a mejorar la eficiencia agronómica y la sostenibilidad.
En la categoría Fresh Produce, el reconocimiento fue para la empresa UNICA por su pepino de bocado Popits®, un ejemplo de cómo la mejora genética responde ágilmente a los nuevos hábitos de consumo. En la de F&V Industry, POLYFLY fue galardonada por su trabajo con sírfidos polinizadores, un avance notable para las estrategias de control biológico. Por último, en la de Acciones de Sostenibilidad y Compromiso, AIMPLAS recibió el premio por crear separadores compostables a partir de restos de poda del olivar, impulsando la economía circular en el envasado.
Como vemos y volviendo al campo, la tecnificación de las fincas agrícolas avanza hacia una integración de la fisiología vegetal, la nutrición y la microbiología del suelo. Un modelo que comprende la planta como un sistema vivo, el cual interactúa constantemente con su entorno, y que redefine los protocolos de trabajo en campo y el modelo productivo para responder a los estándares de los mercados internacionales, mejorando así la rentabilidad de las cosechas.
